El Ministro de Minas
y Energías, Tomás González, a nombre del Gobierno nacional, anunció las medidas
de choque para enfrentar la crisis financiera de térmicas y afrontar las
problemáticas asociadas al Fenómeno de El Niño. Se planteó la necesidad de
ahorrar agua debido a que el fenómeno del niño se está ahondando en la que
puede ser una crisis energética, y sumado a esto los inconvenientes que han
tenido las empresas de energía colombiana y como si fuera poco la venta de isagem.
Con los dos últimos incidentes en las principales generadoras de energía del
país se pone en evidencia la fragilidad del sistema de generación eléctrica del
país. Lo anterior, debido a un primer hecho que ocurrió la semana pasada en la
Central Hidroeléctrica de Guatapé (Antioquia), donde por la intensa sequía y
los bajos niveles de los embalses se registró un incendio en uno de los cuartos
de máquinas, lo que obligó a suspender transitoriamente la generación
eléctrica, a demas la reparación tardará varios meses. El segundo ocurrió en
las plantas de producción de Termoflores, ubicada cerca de Barranquilla. Allí
se registró un fallo en la turbina cuatro, su reparación tardará de tres a
cuatro semanas. A pesar de que el sector residencial no ha sido afectado, el
Gobierno reitera la necesidad de ahorrar energía para evitar posibles
racionamientos y se aclara que por ahora se ha descartado un apagón como el que
ocurrió hace más de dos décadas. El ex ministro de Minas y Energía y actual
director Ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos, Amylkar Acosta
Medina, presentó dos propuestas que le permite al país anticiparse al
razonamiento eléctrico. La primera, es que adelante en 60 minutos la hora
oficial de Colombia, tal como se hizo en 1992 durante el apagón en el Gobierno
de César Gaviria Trujillo, como medida preventiva para reducir el consumo de
energía. La segunda, establecer una especie de ‘Pico y Placa’ para el consumo
de energía. “Es decir, que se establezca una tarifa horaria de tal manera que las
tarifas en horas valle sean más económicas que las tarifas en horas pico. Por
las situaciones planteadas hay preocupación en el sistema eléctrico nacional,
pues estamos en el límite de la generación de energía y eso nos expone al
racionamiento. Por esto debemos cambiar nuestra cultura y empezar a ahorrar
agua, ya que es un bien privado en vía de su privatización, y los gobiernos
deben transformar sus políticas para proteger nuestros recursos y entidades y
no venderlos, ya que el fenómeno del niño no es algo nuevo, y vender nuestra
empresa de energía isagem fue insensato sabiendo que ahora tenemos que comprar
la energía a Ecuador y en un momento de crisis energética en el que esté bien
preciado vale oro.
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